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Y así fue el desafío de nuestro amigo Carlos Borzone en el año 1996. Cuando había comenzado los estudios terciarios para obtener la Tecnicatura en Higiene y Seguridad Industrial, decide aceptar la propuesta de su padre, quién ya trabajaba en Massey Ferguson desde el año 1976 en el área de montaje y prueba de transmisiones.
“Te gustaría ingresar a la empresa, hay muchas posibilidades de crecimiento y desarrollo profesional”, fue lo que me dijo mi papá cuando me comentó la necesidad de la compañía de contar con nuevo personal técnico para la sección de montaje, recuerda Carlos.
Luego de cumplimentar todos los requisitos para el ingreso, cumple una primera etapa en la línea de montaje de diversos componentes de los tractores.
Más tarde es transferido al Departamento de Repuestos, siendo el responsable por la activación, recepción y almacenamiento de los materiales.
También debía supervisar la preparación y el despacho de pedidos y supervisión de la evolución del stock.
“En estos primeros tiempos siempre conté con el apoyo de mi padre, quién en todo momento me aconsejaba, ya que contaba con años de experiencia en la compañía y sin dudas tenía gran conocimiento de cuales eran los pasos que debía seguir”, afirma.
Nuevos pasos
Esta experiencia inicial le permitió capacitarse y adquirir los conocimientos acerca del funcionamiento global del Depósito de Repuestos.
En el año 1998 se presenta una nueva oportunidad dentro del mismo Departamento de Repuestos, dada su experiencia y voluntad de crecimiento es transferido al Sector de Ventas desempeñando la función de Analista de Repuestos, debiendo estar constantemente en contacto con la Red de Concesionarios, canalizando todas las consultas referidas a los componentes
de los diversos grupos funcionales de las máquinas y mantener la permanente actualización de los catálogos de piezas de toda la línea de productos Massey Ferguson.
Este crecimiento también fue sustentado por una constante capacitación dentro de la compañía, debiendo asistir a diferentes cursos de actualización de sistemas de computación, idiomas, conocimiento de nuevos productos y técnicas de marketing,
siempre con el objetivo de brindar al concesionario la mejor respuesta para una
pronta solución a su necesidad, que en definitiva es lograr la mayor satisfacción de los clientes.
No hay secretos
Para Carlos Borzone no hay secretos, además de escuchar los consejos de su “viejo” Alberto continúa aplicando la misma filosofía de trabajo que le permitió abrirse camino desde el principio: esforzarse todos los días para ser eficiente en la gestión que corresponda.
“La eficiencia en la gestión diaria genera buenos resultados y un valor agregado diferencial en mi función: un servicio de posventa de gran apoyo y primera calidad, no sólo para todos nuestros clientes, sino también para todos los integrantes de la organización Massey Ferguson que lo requieran”, concluye nuestro amigo rosarino, que viaja todos los fines de semana a su ciudad natal para reencontrarse con sus afectos.
Carlos es un ejemplo de la estrecha relación que Massey Ferguson mantiene con sus funcionarios, siempre apoyando el esfuerzo y dedicación demostrada por cada integrante de la organización, contribuyendo con la capacitación específica para lograr el desarrollo personal y profesional que enorgullece y jerarquiza a las personas. |