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Gira de los 40 años de Massey Ferguson
 

Resulta una situación común en nuestro medio, el hecho de analizar concienzuda y meticulosamente ciertas inversiones mientras otras quedan alegremente desatendidas, las que en muchos casos significan, sin duda, importantes drenajes de posibles ganancias.

 



 

   

 
 

Reservas Forrajeras

Se averiguan precios, se pelean condiciones, de agroquímicos y, repuestos, se busca información sobre variedades de híbridos, se comparan calidades y se hacen todo tipo de números, pero a la hora de hacer reservas, desaparece ese espíritu optimizador y pagamos caro el costo de oportunidad.

Gracias a la mejor utilización de las praderas con pastoreo controlado, rotativo, el uso de alambrado eléctrico, prácticas cada vez más usuales, se producen sobrantes y una vez que los tenemos, estos son maltratados perdiéndose insensiblemente un material extraordinario.

Lo paradójico es que el productor, en especial el tambero, gasta miles de dólares por año en balanceado, a través de lo cual, lo que pretende es elevar la participación de la proteína de calidad en las raciones.

Se parte de la falsa idea de que lo que vamos a enfardar es un "excedente" sobrante de pasto al que le otorgamos un costo cero. Sin embargo, más allá del hecho de que haya sobrado pasto, el tema debe tomarse seriamente.
Las vacas lecheras de alta producción, necesitan forrajes de máxima calidad.

Por más que se puedan obtener satisfactorios niveles de producción utilizando forrajes de regular calidad, compensando con grandes cantidades de concentrados, los programas de alimentación basados en forrajes de alta calidad resultarán en menores problemas sanitarios, menor costo total de la alimentación y mayores ganancias.

La verdadera medida de la calidad del forraje, no es lo que hay en el campo, sirio lo que llega diariamente al rumen del animal. Producir alta calidad del forraje para una alimentación estable todo el año, significa hacer crecer, cosechar, almacenar y finalmente balancear los distintos forrajes conservados, para maximizar la producción lechera.

Por otra parte, un manejo eficiente del forraje henificado, permite aumentar la carga animal y aún mejorando los niveles de productividad individual.

Está claro, que quien logra reservar alfalfa por ejemplo, sin desperdicios y con su calidad natural, ahorrará mucha plata, reducirá sus necesidad de verdeo y sobre todo de alimentos balanceados.

En primer lugar, debemos cambiar el objetivo, y fijamos una meta: realizar reserva para seguir produciendo al mejor ritmo y no simplemente para pasar el invierno. Esto es: hacer reserva de calidad.


BAJA Y ALTA CALIDAD

Un forraje de baja calidad inside doblemente en una baja producción. Por un lado se producen pocos litros de leche por Kg. de materia seca consumida, pero además de esta baja calidad, las vacas pueden comer menos de algo que las hace producir poco.

Calidad: ¿qué es? ¿qué factores la determinan, dónde se pierde, cómo la lograron?

¿Qué es?
La calidad de un forraje representasu excelencia y capacidad productiva, es decir valor nutritivo como componente de una ración.

Para obtener alta calidad, un forraje debe contar con los siguientes valores:
* Alta concentración nutritiva.
* Alta digestibilidad
* Alta aceptabilidad y consumo.
* Alta eficiencia de utilización.

¿Dónde se pierde calidad?

* En la hilera (período corte-recolección)

En síntesis, la porción de materia seca que se pierde, corresponde a la fracción más digestible de la planta, y las pérdidas de nutrientes es mayor que el que indica el porcentaje de la materia seca.
Desde el corte hasta que enrollamos, el forraje pasa a tener un 75% de humedad a menos de un 20 %, por lo tanto todo lo que se haga por acortar el tiempo desecado, repercutirá en forma directa e indirecta en la calidad del forraje henificado.

Por lo tanto:
1- Hay una respuesta animal distinta para cada calidad de heno.
2- Con un mismo material (pastura, verdeo, etc.) se logran reservas (tardos, rollos, silo, etc.), de calidades absolutamente dispares según la técnica que empleé para realizarlas.
En otras palabras: a un recurso (forraje en pié) lo podemos tratar bien o maltratarlo, obteniéndose un buen o mal producto, que a su vez se traducirá en más o menos leche.

Las vacas comerán menos (caída del consumo) de algo que además las hace producir poco, por baja concentración nutritiva y baja digestibilidad.

Ahora bien.
¿Por qué el pasto que está en pie produce leche y una vez transformado en reservas éstas solamente logran mantener el estado corporal en el común de los casos?

¿Qué es exactamente lo que pasa en la hilera con el forraje cortado mientras se va secando?

Se pierde calidad.
Veamos por qué.

a) Por caída y rotura de hojas.

Las hojas contienen más proteínas y energía que los tallos . En las hojas se encuentran el 75% a  80% de las proteínas digestibles y el 60% de TND, calcio, fósforo y el 90% de protavitamina  A.

Es decir que además de un mayor contenido de proteínas y energía, tienen más digestibilidad que la energía y proteína contenida en los tallos. Por lo que es nutricionalmente importante, cosechar tintas hojas como sea posible.

b) Por continuación de la actividad metabólica del forraje.

El forraje en la hilera continúa respirando.

Una vez efectuado el corte, el ritmo de fotosíntesis disminuye aceleradamente, mientras que la respiración (autoconsumo) continúa en forma constante hasta 50% de humedad del forraje, deteniéndose prácticamente en 30%.

Ello significa que, mantener el forraje cortado en niveles de humedad elevados, implica un consumo de azúcares celulares por la respiración, sin un suministro equivalente por fotosíntesis.

Por lo mismo, aún si las hojas permanecen en los tallos, su calidad será más alta si éstos secan más rápido. Al principio, la respiración va a producir un 2% de pérdida de valor forrajero por hora.

c) Por transformaciones químicas.

En el forraje cortado, siempre se producen modificaciones como consecuencia de la actividad de hongos y bacterias, en presencia de humedad, los cuales actúan en detrimento de la fracción energética del forraje, dando corno consecuencia además desprendimiento de gastes y energía térmica.

d) Por lavado de nutrientes solubles por lluvias.
Es un tipo de pérdida muy considerable, tratándose de sustancias solubles que poseen una elevada digestibilidad. Por ejemplo, las proteínas en la hilera húmeda sufren una simplificación molecular, dando origen a componentes solubles que pueden ser eliminados por acción del agua de lluvia.

e) Por irradiación.
La irradiación solar destruye fundamentalmente el carotene (protavitamina A), en especial cuando el forraje cortado posee un alto porcentaje de humedad.

En síntesis, la porción de materia seca que se pierde, corresponde a la fracción más digestible de la planta, y la pérdida de nutrientes en porciento es mayor que el que indica el porcentaje de materia seca.

Desde el corte hasta que enrollamos, el forraje pasa de tener un 75% de humedad a menos de un 20%, por lo tanto todo lo que se haga por acortar el tiempo de secado, y saquemos lo hilerado del  campo, repercutirá en forma directa en la calidad y cantidad de forraje Henificado.

¿CÓMO LOGRAMOS ALTA CALIDAD Y CANTIDAD?

Utilizando las últimas novedades aportadas por la tecnología de henificación, es posible capturar altos valores forrajeros, en cortes tempranos, sin experimentar pérdidas provocadas por la humedad, las lluvias y el rastrilleo.

En principio debemos tener en cuenta que obviamente, por buena que sea la técnica de henificación o ensilado que usemos, nunca podremos mejorar la calidad del material original.

Dos Son los principales factores a considerar:
1) Cortar en el momento oportuno y con la herramienta adecuada; y
2) Acortar al mínimo el período de secado en la hilera (acondicionado mecánico y químico) usando Segadoras Acondicionadoras.

CORTE EN EL MOMENTO OPORTUNO

No perdamos de vista nuestro objetivo: ser productores de kg de grasa butirosa, no ser productores de heno.
El valor nutritivo del heno está muy influenciado por el estado de desarrollo de la pastura en el momento de cortarla, debido a la progresiva declinación de la digestibilidad y del contenido de proteína en los pastos; en cambio el rendimiento de forraje va aumentando y surgirá la duda en cuanto a la conveniencia de resignar calidad para obtener cantidad o viceversa.

En todos los casos la decisión sobre el momento de cortar esta determinada por el uso que se le dará al heno, por razones de manejo y la disponibilidad de equipo.
No obstante, en condiciones prácticas no se puede dejar de lado el rendimiento (la materia seca por hectárea, y por lo tanto, las alternativas de corte se dirigen a obtener lleno de muy buen valor nutritivo pero con un tonelaje por hectárea razonable desde el punto de vista económico.

Para obtener un óptimo valor forrajero, el corte debe ser temprano. No hay forma de sustituir esta premisa; la digestibilidad cae alrededor del 0,4 % diario, resultando en una disminución de la producción de medio litro de leche por día cuando se dejó desarrollar, en un ensayo, a la alfalfa más allá del estado de pimpollo.

El valor de 65 % de digestibilidad considerado mínimo para altas performances de producción, se logra cortando durante la prefloración. Además, el consumo disminuye a medida que avanza la madurez, y en una experiencia realizada con alfalfa, el consumo de heno obtenido cortando el forraje en floración plena, sólo alcanzó a cubrir las necesidades de mantenimiento.

El problema es que en primavera la alfalfa alcanza rápidamente el estado de botón floral y  cuando uno se quiere acordar el mejor  ya pasó. Además el tiempo es fresco y húmedo y es difícil decidirse a cortar esas condiciones. Pero existen alternativas:
la henificación, utilizando técnicas adecuadas.

Para lograr un equilibrio entre volumen y forraje, calidad del mismo y mínimo deterioro en la longevidad de las pasturas, debemos cortar en términos generales las leguminosas a principios de floración y las gramíneas de encañazon. A partir de esos momentos la pastura pierde calidad muy rápidamente. A demás el hecho de hacer reservas de los excedentes de pastura nos permite no dejar que las vacas coman pasto pasado en algún momento, porque vamos cortando las parcelas que estén “a punto”, y que el tambo no va a poder llegar a comer sin que se pasen. De esta forma, el tambo comerá siempre pasto de calidad, y al haber cortado antes las parcelas excedentes, les da más días para rebrotar, que si hubiesen tenido que esperar a que las vacas lleguen a comerlas.

CORTE CON LA HERRAMIENTA ADECUADA

No trate su valioso pasto corno maleza. Las desmalezadotas realizan un  corte contuso y a menudo desilachante; hay desperdicio pues vuela material y a menudo planta y corona son nuevamente golpeadas por la cuchilla. Además realizan una andana angosta y densa, no siendo aptas para distribuir el pasto en forma uniforme sobre el terreno. El corte debe ser nítido como el realizado con segadoras con barras de cuchillas de movimiento alternativo (como las antiguas guadañadoras cuya productividad es muy baja por ser maquinas lentas) o el de las cortadoras de pequeños platillos como las segadoras Acondicionadoras Hesston.
La planta tendrá menor superficie de heridas, tardará menos en cicatrizar, rebrotará unos días antes en cada corte con lo que podríamos obtener un corte mas de alfalfa en el año (importante ganancia adicional en volumen)

Consumo de Materia Seca Digestible como porcentaje de peso vivo para cuatro estados de corte de alfalfa y cuatro niveles de concentrad.

Madurez de la Alfalfa
% Concentrado en la dieta
Pre-flor
Flor Temprana
Mitad Flor
Plena Flor
20
2.08
1.97
1.48
1.42
37
2.21
2.12
1.87
1.81
54
2.51
2.28
2.17
2.04
71
2.57
2.29
2.277
2.26
Promedio
2.34
2.26
1.95
1.88

Rendimiento de leche (4% GB) en libras/día para cuatro henos de alfalfa y cuatro niveles de concentrado

Madurez de la Alfalfa
% Concentrado en la dieta
Pre-flor
Flor Temprana
Mitad Flor
Plena Flor
Promedio
20
79.6
68.0
57.2
52.1
64.2
37
83.2
69.1
62.5
55.4
67.5
54
87.1
77.2
64.7
59.5
73.0
71
86.0
76.2
64.2
65.9
74.0
Promedio
84.0
72.2
62.6
58.2
 

Vemos que el consurno de materia seca digestible decrece correlativemente con la
madurez de la alfalfa, independientemente del nivel de concentrados. El consumo es
mayor en dietas conteniendo freno de alfalfa en prefloración, prácticamente a cualquier
nivel de concentrados que se utilice.

También vemos que la producción de leche es también más alta para alfalfa en pre-floración a todos los niveles de suplementación con concentrado

Nuevamente el impacto de la calidad salta a la vista. El incremento de concentrado no puede sustituir a la calidad del forraje.

 

Juan Manuel Echegoyen